Por qué en el Estudio pagamos por la inteligencia artificial

Hay una conversación recurrente en nuestro sector sobre qué herramientas de Inteligencia Artificial usamos y, más importante aún, si pagamos por ellas. Me parece una conversación necesaria, así que quiero compartir de forma transparente qué estamos usando en Torresburriel Estudio, en su versión de pago, y explicar el porqué de esta decisión.
El objetivo de este post no es, ni mucho menos, hacer alarde del dinero que invertimos cada mes. El objetivo es transmitir una idea que considero fundamental: la innovación y el aprendizaje tienen un coste que debe ser asumido como una inversión estratégica, no como un gasto superfluo.
En nuestro trabajo, el centro de todo es y será siempre el usuario. Cada decisión que tomamos, cada pantalla o proceso que diseñamos, se fundamenta en la investigación y en una comprensión profunda de las personas que van a utilizar ese producto o servicio. Y precisamente por eso, vemos la IA como una poderosa aliada, no como un sustituta de nuestro trabajo.
Las versiones de pago de estas herramientas nos dan acceso a modelos más potentes, mejores capacidades, mayor velocidad y, sobre todo, la seguridad de que estamos trabajando con herramientas profesionales. En un entorno profesional, no podemos depender de herramientas gratuitas con limitaciones que podrían comprometer la calidad o la confidencialidad de nuestro trabajo.
Pagar por estas herramientas es una declaración de intenciones: nos tomamos en serio esta tecnología y el valor que puede aportar a nuestros procesos y, en consecuencia, a nuestros clientes.
Nuestro arsenal de herramientas de IA
Esta es la lista de las herramientas de IA generativa por las que pagamos actualmente. Cada una cumple una función específica dentro de nuestro flujo de trabajo, desde la investigación inicial hasta la generación de código para prototipos, pruebas de concepto o estímulos.
- Modelos de lenguaje fundamentales (LLMs):
- Gemini Advanced, ChatGPT Plus y Claude Pro: son la base de nuestra operativa. Los utilizamos para analizar y sintetizar grandes volúmenes de datos de investigación, como las transcripciones que obtenemos de las herramientas que mencionaré más adelante. Nos ayudan a identificar patrones, a generar resúmenes ejecutivos y a preparar guiones para pruebas de usabilidad. La capacidad de procesar información de manera tan rápida nos permite dedicar más tiempo al análisis estratégico, que es donde aportamos el verdadero valor.
- Investigación y descubrimiento:
- Perplexity Pro: es nuestra herramienta de cabecera para la investigación documental. A diferencia de un buscador tradicional, Perplexity nos proporciona respuestas directas con fuentes citadas, lo cual es crucial para validar la información y construir un marco teórico sólido al inicio de un proyecto. Nos ahorra horas de búsqueda y nos asegura que partimos de datos fiables.
- Documentación y análisis de la investigación:
- Sembly y Granola: estas herramientas son fundamentales en nuestro trabajo de campo. Son asistentes de IA que transcriben y resumen reuniones y, lo que es más importante, entrevistas con usuarios. Pagar por ellas es una obviedad: nos aseguran una transcripción precisa y nos permiten generar resúmenes y puntos clave de forma casi instantánea. Esto no sólo reduce drásticamente el trabajo manual posterior a una entrevista, sino que garantiza que no se pierda ningún matiz de la voz del usuario. La inversión aquí se traduce directamente en una mayor calidad y profundidad en la recogida de datos cualitativos.
- De la idea al prototipo (generación de UI):
- HeroUIChat, Lovable, V0, Mocha y Orchids: este potente conjunto de herramientas está transformando la forma en que pasamos de la conceptualización a la visualización.
- V0 de Vercel y HeroUIChat son extraordinarios para generar componentes de interfaz a partir de descripciones en texto, acelerando enormemente la creación de prototipos de alta fidelidad.
- Herramientas como Lovable, Mocha y Orchids nos permiten explorar rápidamente la viabilidad de ideas de aplicaciones completas. No las usamos para generar el producto final, sino como un instrumento de ideación acelerada. Nos permiten crear prototipos funcionales en una fracción del tiempo para poder testear conceptos directamente con usuarios de forma muy temprana.
- HeroUIChat, Lovable, V0, Mocha y Orchids: este potente conjunto de herramientas está transformando la forma en que pasamos de la conceptualización a la visualización.
La inversión va más allá del dinero
Como decía al principio, pagar la suscripción es sólo una parte de la ecuación. La verdadera inversión es el tiempo. En el Estudio dedicamos horas a la semana a experimentar, a entender los límites y las capacidades de cada herramienta, y a formar a todo el equipo en las mejores prácticas para su uso.
No se trata de pedirle a la IA «dame un diseño para una app de banca». Eso sería una negligencia profesional. Se trata de usarla como un asistente increíblemente potente. Un diseñador que sabe cómo «conversar» con estas herramientas puede explorar más caminos creativos, analizar datos con mayor profundidad y, en última instancia, entregar un producto mejor y más rápido.
Además, este conocimiento nos permite ayudar a nuestros clientes a entender cómo pueden integrar estas tecnologías en sus propios procesos, siempre con una perspectiva crítica y centrada en el usuario. Y por supuesto, también nos sirve para enseñar a otros en el desempeño profesional con estas herramientas, en UX Learn, la plataforma formativa de Torresburriel Estudio.
Una apuesta por la calidad y la relevancia
En definitiva, pagar por herramientas de IA no es una moda, es una decisión de negocio consciente. Es la materialización de nuestro compromiso con la innovación, la eficiencia y, sobre todo, con la calidad del trabajo que entregamos.
En un mundo donde la tecnología avanza a una velocidad de vértigo, quedarse quieto o conformarse con las versiones limitadas de las herramientas es el primer paso hacia la irrelevancia. Nuestra responsabilidad como profesionales del diseño y la experiencia de usuario es estar en la vanguardia, no para usar la tecnología porque sí, sino para aprovechar todo su potencial en beneficio de las personas para las que diseñamos.
Y eso, en mi opinión, es una inversión que siempre merece la pena.
Foto de portada de Nathan Dumlao en Unsplash.


