Generación de imágenes con IA y su ética

Diseño UX
27/2/2024
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Torresburriel Estudio
Una estatua de robot futurista en tonos blancos y grises, sosteniendo una esfera luminosa, se sitúa en el centro de un espacio arquitectónico moderno con formas geométricas y una iluminación suave, invocando temas de tecnología y diseño del futuro.

La incursión de la inteligencia artificial en el ámbito de la creación visual ha abierto un nuevo capítulo en la manera en que abordamos las campañas publicitarias, los concursos de fotografía e ilustración, o la utilización de imágenes en los productos digitales, y ha planteado importantes debates éticos

En el mundo online, la IA ofrece una herramienta sin precedentes para la generación de imágenes que capturan la esencia de una marca con precisión y creatividad, permitiendo a las empresas destacarse en un mercado saturado. El uso en concursos de fotografía e ilustración ha generado preguntas sobre la autenticidad y la originalidad, desafiando las normativas tradicionales que valoran la creación humana directa.

Esta disrupción tecnológica nos obliga a reconsiderar los criterios de evaluación y a establecer nuevas pautas que aborden la participación de obras generadas por IA. Más allá de su aplicación práctica, surge un debate ético profundo sobre la autoría, los derechos de propiedad intelectual y el impacto en la industria creativa

Una de las primeras preguntas que nos surgen es: ¿cómo equilibramos la innovación con el respeto a la tradición artística y los derechos de los creadores? La respuesta a esta pregunta moldeará el futuro del diseño, la publicidad y el arte, en un mundo donde la inteligencia artificial se ha convertido en un colaborador indispensable y, a veces, controvertido. 

En este escenario emergente, el diálogo continuo entre expertos en tecnología, artistas, juristas y el público es crucial para navegar estas aguas inexploradas con responsabilidad y visión de futuro.

Navegando el futuro de la creación con Inteligencia Artificial

¿Terminaremos realizando todos las mismas imágenes? ¿Tenemos regulaciones para la utilización de estas imágenes? ¿De quién son los derechos de autor? ¿De la empresa que crea la IA, de la persona que introduce las órdenes para generar la imagen o de los autores que han generado las imágenes previas y la IA se alimenta de ellas?
¿Pagan las empresas los derechos de autor de todas las imágenes que utilizan para entrenar las IA? ¿Es ética la forma con la cual estamos utilizando estas imágenes?
Y si presento una pieza a un concurso creada por inteligencia artificial, ¿qué pasa? ¿Se pueden registrar como propiedad intelectual?

Estas y muchas otras preguntas se nos presentan cada vez que hablamos sobre este tema.

Desde que hace casi dos años estas herramientas salieron a la luz del público general (en 2022), y algunas personas incluso han solicitado una pausa en su desarrollo. 

La Comisión Europea, por ejemplo, ya ha propuesto el primer marco jurídico sobre IA, que aborda sus riesgos y posiciona a Europa para que desempeñe un papel de liderazgo a escala mundial sobre este tema.

Por otra parte, más de cien figuras coordinadas por el emprendedor y escritor Diego Hidalgo, prominentes de ámbito nacional e internacional han respaldado el Manifiesto OFF. Este texto subraya la fragilidad de la humanidad y de sus estructuras institucionales ante el avance y la autonomía creciente de la tecnología, haciendo un llamado a adoptar medidas más firmes y audaces.

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, desde el Estudio, de momento, hemos optado por no utilizar imágenes creadas por Inteligencia Artificial, por lo menos hasta que todas estas preguntas éticas y de legislación queden resueltas en su totalidad.  

Ética y transparencia en el uso de IA en la publicidad

La inteligencia artificial ofrece a los artistas una valiosa fuente de inspiración y eficiencia en sus procesos creativos. Sin embargo, la controversia surge al utilizar imágenes creadas mediante esta tecnología en contextos de publicidadm y más si las utilizan estamentos públicos.

En un intento por celebrar el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia el 11 de febrero de 2024, el Ministerio de Juventud e Infancia lanzó una campaña en redes sociales que presentaba a conocidos personajes de Disney en escenarios científicos bajo el lema “No es magia, es ciencia”. 

no era una princesa
Tweets del Ministerio de Juventud e Infancia por el Día de la Mujer y la Ciencia, el 11 de febrero de 2024.

Sin embargo, la iniciativa recibió críticas significativas por el uso de inteligencia artificial para crear las imágenes. La controversia llevó a numerosas voces a expresar su descontento, argumentando que la campaña no cumplía con los estándares esperados.

reacciones campana
Reacciones a la campaña del Ministerio de Juventud e Infancia. Fuente: @Bio_Lidia.

Como resultado, el Ministerio se vio en la necesidad de retirar la campaña y emitir disculpas públicas por el uso inapropiado de la tecnología de IA en este contexto.

Ministerio de juventud e infancia
Rectificación del Ministerio de Juventud e Infancia. Fuente: @JuventudInfGob.

Inicialmente, resulta cuestionable desde el punto de vista ético el acto de manipular imágenes protegidas por derechos de autor con el fin de alterarlas o editarlas, buscando así esquivar posibles penalizaciones. 

Es importante considerar que una imagen modificada, perfeccionada o ajustada mediante inteligencia artificial tiene el potencial de distorsionar la realidad, y los límites de lo que es real y lo que no pueden volverse muy difusos.

Navegando el vacío legal: derechos de propiedad en la era de la Inteligencia Artificial

Actualmente, existe un vacío legal respecto a la propiedad de las imágenes generadas por inteligencia artificial. La titularidad de estas imágenes varía en función del software de IA utilizado y los términos y condiciones específicos que este establezca.

De acuerdo con las normas de uso de DALL-E, al crear una imagen mediante comandos o instrucciones específicas a la IA, el usuario obtiene los derechos de propiedad, permitiendo incluso su utilización con fines comerciales. 

Por su parte, MidJourney permite la explotación comercial de sus imágenes; sin embargo, especifica que las empresas con ingresos superiores a un millón de dólares deben adquirir una suscripción para hacerlo.

Por ende, estas plataformas ofrecen cierta libertad en el uso de las imágenes generadas, sin imponer restricciones significativas, lo que implica que pueden emplearse en campañas publicitarias sin una regulación clara al respecto. Cabe destacar que MidJourney tiene una cláusula, en la cual nos advierte “si mejora las imágenes de otros, estas imágenes seguirán siendo propiedad de los creadores originales”.

Definiendo la fotografía en la era digital

Los organizadores de concursos tienen la potestad de limitar el empleo de herramientas de inteligencia artificial en las obras presentadas; sin embargo, es esencial que estas restricciones se detallen claramente en las bases del concurso. 

World Press Photo, unos de los concursos de fotografías más prestigiosos del mundo realizó un comunicado en el cual excluye de todas las categorías las fotografías creadas mediante IA. Según la organización, «las imágenes creadas mediante IA no se consideran fotografía», aunque se permite el uso de esta tecnología para efectuar ajustes menores que no modifiquen la esencia de la imagen original.

Establecer estas condiciones de forma explícita garantiza que todos los participantes tengan un entendimiento uniforme de lo que está permitido y lo que no, promoviendo así un campo de juego equitativo. 

Esta transparencia no solo ayuda a evitar malentendidos o disputas posteriores, sino que también asegura que la integridad y los objetivos del concurso se mantengan alineados con los principios éticos y creativos que lo fundamentan.

La primera fotografía generada con IA en ganar un concurso

En marzo de 2023, Boris Eldagsen ganó la categoría creativa de los Sony World Photography Awards 2023 con una imagen generada por inteligencia artificial, marcando un momento histórico al ser la primera imagen generada por IA en ganar en una competición internacional de fotografía de prestigio.

Boris Eldagsen
Imagen ganadora de la categoría creativa de los Sony World Photography Awards 2023, generada con Inteligencia Artificial. Fuente: Boris Eldagsen.

Eldagsen describió su participación en el concurso como un experimento para explorar si las competiciones están preparadas para las imágenes generadas por IA, lo que desató un debate sobre si las imágenes de IA y la fotografía deberían competir entre sí en premios de este calibre. Afirmó que la IA no es fotografía y, por lo tanto, decidió no aceptar el premio, esperando acelerar el debate sobre qué se debe considerar fotografía y qué no. Eldagsen, quien ha sido fotógrafo durante 30 años antes de volcarse a la IA.

Esta nueva que estamos viviendo, con la inteligencia artificial generativa, abre las puertas también a un sinfín de desafíos éticos y legales que requieren nuestra atención.

Mientras continuamos explorando estas fronteras digitales, es esencial educarnos y colaborar en la construcción de un marco ético que equilibre la innovación con el respeto a la creación humana.

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Foto de portada de Aideal Hwa en Unsplash.

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