Permisos de cookies y UX

Experiencia de usuario
16/5/2024
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Torresburriel Estudio
Un tazón de madera oscuro lleno de galletas de chocolate sobre un fondo negro, iluminado sutilmente para destacar la textura y los detalles de las galletas.

En el mundo digital actual hay dos elementos que se enfrentan constantemente: la privacidad y la personalización, y aquí los permisos de cookies desempeñan un papel fundamental. 

Estos pequeños archivos de datos son fundamentales para la personalización y la funcionalidad de los sitios web, pero también requieren una gestión cuidadosa para cumplir con las regulaciones de privacidad como el GDPR y el CCPA. 

Las regulaciones de protección de datos como el General Data Protection Regulation (GDPR) de la Unión Europea y la California Consumer Privacy Act (CCPA) en Estados Unidos, han puesto en primer plano la necesidad de manejar las cookies con cuidado. Estas leyes exigen que los sitios web obtengan el consentimiento explícito de los usuarios antes de recopilar datos a través de cookies, asegurando que los usuarios estén informados y en control de su propia información personal.

Un permiso de cookies mal implementado puede ser un obstáculo para los usuarios, posiblemente afectando su percepción general de un sitio web y, por extensión, de la marca.

Las personas usuarias valoran la transparencia y el control, y un enfoque que respete estos deseos a los que estamos obligados por ley, también aumentará su confianza.

Principios de diseño UX para permisos de cookies

Para crear una experiencia de usuario que respete tanto la privacidad como la facilidad de uso, los diseñadores tenemos que adherirnos a tres principios clave: la transparencia, el control de las personas usuarias y la simplicidad.

  • Transparencia: el diseño UX debe garantizar que los usuarios comprendan qué cookies se están utilizando y con qué propósito. Esto lo podemos lograr mediante un lenguaje claro y directo, evitando términos técnicos que puedan confundir al usuario medio. Por ejemplo, en lugar de simplemente decir que se usan cookies para «mejorar la experiencia», es más efectivo especificar que las cookies ayudan a «recordar el carrito de compras» o «analizar el tráfico del sitio para mejorar la velocidad de carga de las páginas».
  • Control de las personas usuarias: es fundamental que los usuarios sientan que tienen el control sobre sus datos. Esto significa permitirles aceptar o rechazar diferentes tipos de cookies de manera individual, en lugar de un simple aceptar o rechazar todo. Proporcionar una interfaz clara donde los usuarios puedan gestionar sus preferencias en cualquier momento también refuerza este control, mejorando su percepción de la marca y su confianza en nuestro sitio.
  • Simplicidad: los permisos de cookies tienen que ser fáciles de entender y gestionar. Esto lo podemos lograr mediante interfaces limpias y diálogos no intrusivos que faciliten a los usuarios tomar decisiones rápidas sin sentirse abrumados. Por ejemplo, podemos usar interruptores deslizantes para cada tipo de cookie, ofreciendo una forma visualmente clara y simple de aceptarlas o rechazarlas, mientras que botones grandes y bien marcados para «Aceptar todo» o «Rechazar todo» simplifican aún más el proceso para aquellos que no desean personalizar su experiencia.

Estrategias prácticas para mejorar la UX

La implementación efectiva de estos principios de diseño puede realizarse a través de varias estrategias prácticas para cumplir con la ley al mismo tiempo que se mantiene una buena UX:

  • Diseño minimalista y no intrusivo: tenemos que diseñar los banners de cookies de manera que sean claramente visibles, pero sin dominar la página. Una buena práctica es utilizar banners en la parte inferior o superior de la página que se puedan cerrar fácilmente, manteniendo un tamaño y colores que armonicen con el diseño general del sitio sin competir por la atención del usuario.
  • Personalización de opciones: ofrecer a los usuarios la posibilidad de elegir entre diferentes niveles de cookies refuerza el control del usuario sobre sus datos. Un menú de configuración accesible, donde los usuarios pueden ajustar sus preferencias en detalle, mejora la transparencia y aumenta la probabilidad de que los usuarios acepten las cookies al sentir que tienen mayor control sobre lo que están aceptando. 
  • Feedback instantáneo: informar a los usuarios sobre cómo sus elecciones afectarán su experiencia puede motivarlos a tomar decisiones informadas. Por ejemplo, si un usuario opta por no permitir cookies de personalización, una notificación explicando que esto podría resultar en recomendaciones menos relevantes puede hacerle reconsiderar su elección, siempre que se haga de manera informativa y no coercitiva.

En conclusión, el diseño de permisos de cookies representa una oportunidad para influir positivamente tanto en la funcionalidad como en la percepción ética del sitio web. Al final, cultivar un ambiente digital donde la privacidad y la personalización se equilibren eficazmente resultará en un espacio más seguro para las personas usuarias. 


Foto de portada de Kiko Camaclang en Unsplash.

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